Visibilizar el daño físico y emocional a causa del bullying infantil, en la práctica del taekwondo a través de una instalación que refleje dicha experiencia para concientizar sobre los abusos.
El espectador se encuentra con una escultura blanda irregular de mediano formato hecha a partir de mezclilla y otras telas, ubicada a la mitad de un pasillo, siendo intervenida por diversos cinturones y corsets de distintas formas y tamaños.